HEMORRAGIA POR DESPRENDIMIENTO PREMATURA DE PLACENTA
La placenta conecta el feto (bebé que no ha nacido) al útero de la madre y permite que este reciba los nutrientes, la sangre y el oxígeno de ella. También le ayuda al bebé a eliminar los residuos.
El desprendimiento prematuro de la placenta (también llamado separación de la placenta) es cuando esta se separa de la pared interna del útero antes de que nazca el bebé.
Nadie conoce la causa del desprendimiento prematuro de la placenta. Sin embargo, estos factores aumentan el riesgo para una mujer de que esto ocurra:
- Antecedentes de desprendimiento prematuro de la placenta en embarazos anteriores
- Presión arterial alta prolongada (crónica)
- Presencia de preeclampsia
- Presión arterial alta súbita en mujeres embarazadas que antes tenían presión arterial normal
- Enfermedad del corazón
- Traumatismo abdominal
- Tabaquismo
- Consumo de alcohol o cocaína
- Fibromas en el útero
- Una lesión en la madre (como un accidente automovilístico o una caída con golpe en el abdomen)
- Ser mayor de 40 años
- Afecciones médicas con riesgos elevados de formación de coágulos
Los síntomas más comunes son sangrado vaginal y contracciones dolorosas. La magnitud del sangrado depende de la cantidad de placenta que se haya desprendido. A veces, la sangre que se acumula cuando la placenta se desprende permanece entre la placenta y la pared uterina, por lo que puede que no se presente sangrado de la vagina.
- Si la separación es leve, es posible que se presente un sangrado ligero. También le puede dar cólicos o sentirse sensible en su abdomen.
- Si la separación es moderada, puede tener un sangrado más abundante. Los cólicos y el dolor abdominal serán más intensos.
- Si más de la mitad de la placenta se desprende, puede tener dolor abdominal y sangrado abundante. También puede tener contracciones. El bebé puede moverse más o menos de lo normal.
Si usted tiene alguno de estos síntomas durante su embarazo, coméntele al médico de inmediato.
Su proveedor hará lo siguiente:
- Realizará un examen físico
- Observará sus contracciones y cómo responde a ellas el bebé
- Algunas veces, hará un ultrasonido para revisarle la placenta (pero el ultrasonido no siempre muestra un desprendimiento de la placenta)
- Verificará la frecuencia y el ritmo cardíacos del bebé
Si su desprendimiento de placenta es pequeño, su proveedor le puede ordenar reposo en cama para detener la hemorragia. Después de unos días, la mayoría de las mujeres puede volver a sus actividades normales en la mayoría de casos.
En caso de una separación moderada, es probable que necesite permanecer en el hospital. Allí:
- Le vigilarán el ritmo cardíaco al bebé.
- Usted podría necesitar una transfusión de sangre.
- Si el bebé muestra signos de sufrimiento, su proveedor puede inducir el parto prematuro. Si no puede dar a luz por vía vaginal, necesitará una cesárea.
El desprendimiento prematuro de placenta es una situación de emergencia. Usted tendrá que dar a luz de inmediato, con más frecuencia por cesárea. Es poco frecuente que se presente, pero un bebé puede nacer muerto si hay un desprendimiento grave.
No se puede evitar un desprendimiento prematuro de la placenta, pero usted puede controlar los factores de riesgo relacionados haciendo lo siguiente:
- Mantenga la presión arterial alta, las enfermedades del corazón y la diabetes bajo control
- No consuma tabaco, alcohol o cocaína
- Siga las instrucciones de su proveedor acerca de cómo disminuir su riesgo si tuvo un desprendimiento de placenta en un embarazo anterior



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